Nuestro cliente, importante empresario cercano al proceso de jubilación, casado, con 4 hijos y un patrimonio mobiliario e inmobiliario elevado se encontraba sometido a una imposición anual en IRPF e Impuesto sobre el Patrimonio considerable. Adicionalmente, nos planteó su preocupación por el coste fiscal en Andalucía por el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones hacia sus hijos.

El objetivo del trabajo tuvo por objetivo planificar fiscalmente su patrimonio. El análisis inicial determinó la puesta de manifiesto de una serie de ineficiencias fiscales y sucesorias: (I) una sucesiva y cada vez más elevada carga fiscal en la imposición sobre el mantenimiento del Patrimonio y (II) una cuantificación de una costosa sucesión patrimonial de padre e hijos.

Se nos solicitó un análisis de las posibilidades que pudieran existir de cara a la definición y, en su caso, posterior implementación de una estructura patrimonial y fiscal alternativa a la que actualmente presentaba el patrimonio del cliente.

El trabajo resultante permitió una planificación patrimonial adecuada a los deseos del empresario y, por otro lado, eficiente fiscalmente desde el punto de vista de la sucesión. Toda la planificación fue igualmente consensuada también con el resto de miembros de su familia (sus cuatro hijos y esposa).

El elevado coste fiscal que anualmente se producía con el devengo del Impuesto sobre el Patrimonio al mantener directamente un patrimonio inmobiliario e inmobiliario elevado se minimizó considerablemente con el diseño de una estructura patrimonial sobre la base de alternativas sustentadas en economías de opción.

La estructura que se diseñó, aparte de ser la adecuada operativamente, fue la más ventajosa desde una perspectiva fiscal permitiendo reducir la carga tributaria presente y futura al mínimo legalmente exigible. En las fases de mantenimiento y transmisión lucrativa de la riqueza o el ahorro (intervivos o mortis causa) las estrategias jurídico-fiscales a corto, medio y largo plazo redujeron significativamente la carga impositiva conexa a cada una de dichas fases: Impuesto sobre el Patrimonio e Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Adicionalmente, se facilitó la sucesión o transmisión a los hijos, posibilitando el encaje de instrumentos jurídicos (testamente y protocolo familiar y estatutos sociales) cuyo marco de cumplimiento ha evitado desavenencias.