Por Juan Jordano.

Resumen de la ponencia en el acto de la APD sobre Reforma del Sector Público, publicado en la Revista de la APD.

¿Qué define el sector público?
Todo el conjunto de actividades financiadas finalmente con impuestos. Tan público es la actividad de un juzgado, como la goma de borrar adquirida por parte a una fábrica privada. Tan público es un transplante realizado en La Paz por funcionarios de estatuto y contratados laborales, como una operación de cataratas en una clínica privada subcontrasada por el INSS.
• Pero se dicen tantos disparates. Los debates sobre lo público y lo privado suelen confundir privatizar con externalizar. Olvidan que lo que califica lo público es el origen de la financiación, no quien presta o produce el bien o servicio.

¿Quién se encarga de administrar el sector público?

• Los gobernantes legítimos: Los ciudadanos les delegamos el poder de administración.
• Erosión de legitimidad: La legitimidad no se mantiene cuando el gobernante hace irempa. miente o st corronope ante el ciudadano.

¿Qué exigimos los ciudadanos?

Lo que podemos llamar las cuatro “E”:
• Elección: Bienes y servicios útiles y necesarios para incrementar el bienestar común. Desde el máximo para gasto militar (Corea del Norte), el máximo para gesto social (Dinamarca). hay todo un espectro en el que puede moverse la decisión politica.

• Economía: Adquirir bienes y servicios al mejor precio, con calidad equivalente y bajo un proceso limpio de concurrencia libre.
• Eficiencia: Obtener con la adquisición el resultado esperado. Si se construye una Ciudad de las Ciencias, que no haya que rehacerla por defectos estructurales.

• Eficacia: Alcanzar los objetivos establecidos. Si se proyectó un aeropuerto para 100 viajeros día, que no sean 10.

¿Qué nos jugamos con el sector público?

• El futuro: Bien administrado, es el auténtico cemento de la cohesión social, pero mal administrado, es una bomba de relojería para esa cohesión.
• El 44,42% DEL PIB: Es lo que manejan las AAPP según el FMI para 2013, con un déficit público del 6.68% sobre el PIB, pero que sería deI 17,71% sobre los ingresos, Esto nos ha llevado a un nivel de endeudamiento público del 93,71% del PIB, pero que sería del 280% sobre el ingreso público. Una absoluta barbaridad. Imaginemos a un buen padre de familia que gestionara así su presupuesto. Luego, tenemos un problema descomunal en comparación con un ingreso público ya asfixiante para el ciudadano.

¿Qué dificulta la administración del sector público?

La diferente visión política: Necesidad de consenso en la elección y prioridades del gasto, así como en la articulación y distribución de la carga del ingreso. Pero jamás se contentará al 100%. De ahí la necesidad de basar esas decisiones en una democracia fuerte, consolidada y real.
• La heterogeneidad de actividades: El sector público es un inmensa estructura caleidoscópsca de administraciones, tipos de gastos, organismos… Cada nodo de esa estructura necesita una gestión específica: algo que requiere auténticos profesionales lo más lejos posible de la política.

• Lo más profundo de la naturaleza humana: Dinero de nadie para alguien desconocido. Eso que reflejó con precisión una frase célebre en boca política: ‘”Estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie”. Esto es lo más nuclear de la difícil administración pública, lo que se refleja magistralmente en el Cuadro adjunto tomado de un blog. Aconsejamos reflexionar con detenimiento en los cuatro cuadrantes que conforman el comportamiento humano, combinando el hecho de que el dinero sea mío o no, con que lo geste en mi o en otro.

Dibujo Para restaurar la cordura en el sector público

Los humanos no buscamos máxima economía, ni valor, manejando dinero que no es nuestro para gastar en otro. Este es el drama de la Administración Pública. Los humanos no buscamos máxima economía, pero sí valor, manejando dinero de otro para gastar en nosotros mismos. Acciones que asignan gasto al ciudadano para que este elija, contribuirán a mejorar: elección de médico o colegio.

Los humanos buscamos máxima economía, pero no valor, manejando dinero nuestro para gestar en otro. Acciones que permiten al ciudadano aplicar impuestos a objetivos públicos contribuirán a mejorar: es el caso de las donaciones o de los mecenazgos.

Los humanos buscamos máxima economía y valor manejando dinero nuestro para gastar en nosotros. Acciones que logran gestionar el gesto público como si se tratase de dinero propio para gastar en uno mismo, contribuyen a mejorar (la extenalización de actividades públicas). Todo proceso de gestión engloba cuatro fases: planificación, organización, ejecución y control, La Administración Pública tiene la oportunidad de desarrollar una gestión indirecta, reservándose únicamente las fases de planificación y control, pues en múltiples actividades podrá externalizar las de organización y ejecución.

¿Pueden lograrse los objetivos de economía, eficiencia y eficacia en las actividades públicas?

• Si, siempre que restauremos la cordura y sigamos la lógica derivada de la naturaleza humana. Esto es, pesando actividades del Cuadro 4 al 3 (asignando gasto el ciudadano pare que éste elija), al 2 (permitiendo al ciudadano aplicar impuestos a objetivos públicos), o al 1 (externalizando). Este último caso es el más potente, aunque también es necesario saber que las inmensas oportunidades de externalización de actividades públicas deben de tener solo dos limites:
– Cuando estas impliquen ‘imperium” en el sentido romano de la palabra: el aparato de justicia, defensa, policía o diplomacia, son claros ejemplos.
– Cuando en ellas el criterio ideológico sea superior al criterio técnico. El aparato burocrático profesional necesario para realizar la planificación y control es el ejemplo. Pero si el criterio ideológico llega a ser invasivo, cualquier actividad caerá en sus garras y encontrará la falsa justificación para no ser externalizable.

– Sí, siempre que restauremos la cordura siguiendo la lógica política, lo que implica:
– Que el gobernante mantenga su legitimidad sin hacer trampa, mentir o corromperse ante el ciudadano;
– Que el gobernante seleccione con puridad democrática las prioridades del gasto y la articulación y distribución de la carga del ingreso.
– Que el gobernante limite la ideología política a los fines que debe cumplir el aparato burocrático profesional.

El proyecto CORA para la Reforma da las AAPP es una iniciativa que, sobre al papel muestra cordura. Es producto de funcionarios expertos en la heterogeneidad del sector público que han tenido en cuenta la naturaleza humana en sus 217 propuestas para lograr esa economía, eficiencia y eficacia tan perdidas. Debemos dar voto de confianza, pero todo será inútil sin una política cuerda.